jueves, 17 de diciembre de 2009

Hypatia de Alejandría

Hoy me gustaría contaros la historia de una mujer extraordinaria, símbolo de la libertad de pensamiento e icono del feminismo, muy de actualidad últimamente ya que es la protagonista de la película de Alejandro Amenazar “Agora”.
Hypatia de Alejandría vivió alrededor del año 400 de la era cristiana. Hija de Teón, gran matemático y astrónomo, siguió las enseñanzas de su padre y se convirtió en una de las grandes sabias del momento cultivando varias materias como la astrónomía, filosofía y matemáticas, llegando a superar en algunos aspectos a su progenitor y, desde luego, a todos los filósofos de su tiempo. Un logro importante teniendo en cuenta que vivía en un período en el que las mujeres no tenían acceso a la educación y donde ella logró abrirse paso en un mundo exclusivo para los hombres, consiguiendo ser respetada por todos ellos.

Obtuvo la cátedra de filosofía platónica, y durante años se dedicó a enseñar sus conocimientos. Su casa se convirtió en centro cultural de Alejandría, donde enseñó a una selecta escuela de aristócratas cristianos y paganos., algunos de los cuales llegaron a ocupar altos cargos, como el obispo Sisenio de Cirene, el prefecto de Alejandría Orestes o Hesequio el Hebreo.

Apenas se han conservado obras suyas, auque tenemos mucha información a través del testimonio de terceros. La más fiable es la de Sócrates Escolástico, coetáneo suyo y que a pesar de ser cristiano da una visión bastante imparcial y de donde prácticamente se ha sacado la mayor parte de información que de ella tenemos.

Sabemos que mejoró y construyó instrumentos astronómicos como el astrolabio o el planisferio, escribió sobre álgebra, geometría y astronomía y en su escuela era admirada por sus discípulos, teniendo el reconocimiento público gracias a su carisma, elocuencia y a la pasión con la que impartía sus enseñanzas.

Hypatia simbolizaba el conocimiento y la ciencia que los primeros cristianos identificaron con el paganismo. Le tocó vivir en una época complicada con un cristianismo intolerante que se impone como religión dominante. En estos tiempos difíciles todo aquel que no se convirtiera al cristianismo era perseguido hasta su conversión o muerte. Hypatia se negó a renunciar a sus creencias, y por ello fue victima del fanatismo. Hypatia pasó de ser gran una científica y filósofa admirada por todos a una bruja pagana. Muchos creen que probablemente fue Cirilo el principal instigador de su linchamiento, ya que era bien conocida su admiración-odio hacia esta mujer a la que también temía

Un día de marzo, durante la cuaresma “la aprehendieron de camino a su casa, y arrastrándola desde su carro, la llevaron a una iglesia llamada Cesareo, donde la desnudaron completamente, y la asesinaron con tejas (u ostras). Después de desmembrar su cuerpo, llevaron sus restos a un lugar llamado Cinaron, y allí los quemaron”.

Este fue el triste final de la primera mujer científica, culpable de ser bella, inteligente y libre.

Tulita...




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