jueves, 25 de febrero de 2010

La familia de Tutankamón

El padre, la madre y la abuela del faraón niño Tutankamón, que hasta la fecha se desconocían, fueron presentados este miércoles en el Museo Egipcio de El Cairo, aunque la identidad de su madre sigue siendo un misterio.


El padre de Tutankamón, que reinó entre 1361 y 1352 a.C, fue Akenatón, su abuela fue la reina Tiye, esposa de Amenhotep III, y la madre no fue Nefertiti, tal y como se había especulado hasta ahora, anunció el arqueólogo egipcio Zahi Hawas.

Sentado frente a las momias de los tres miembros de la familia de Tutankamón, el experto explicó a decenas de periodistas congregados en el museo los resultados de los últimos análisis de ADN, desvelados ayer en un artículo de la revista científica JAMA.

«Es un gran descubrimiento identificar la momia de Akenatón, padre de Tutankamón, e hijo de Amenhotep III», señaló Hawas, mientras apuntaba hacia la momia que fue descubierta en la tumba KV55 en Luxor, cuya identidad estaba envuelta en el misterio hasta hoy.

Los análisis han mostrado que Akenatón no sufría deformaciones en el cuerpo y que no tenía rasgos andróginos, tal y como aparece en los dibujos de los templos antiguos.

«Fue un hombre normal y no fue homosexual, pero los pintores lo dibujaron así para representar la fertilidad, la vida y la religión, y alabar más a este rey», explicó Hawas.

La segunda momia identificada, que luce una larga cabellera de color castaño y fue descubierta en la tumba KV35, lleva el título de «la señora mayor» y es de la reina Tiye, esposa de Amenhotep III, y abuela de Tutankamón.

La tercera es de la madre del faraón joven, cuya identidad queda todavía por descubrir.

Hawas dijo que «la madre del rey Tutankamón es hija de Amenhotep III, y por eso no puede ser Nefertiti», aunque todavía no se conoce el nombre de esa momia.

Los análisis de ADN mostraron que Tutankamón tuvo que ser el descendiente de una de las cinco hijas que Amenhotep III tuvo con la reina Tiye, por lo que Nefertiti, que no era hija de Amenhotep, no pudo ser su progenitora.

«Esperamos que en los próximos seis meses podamos identificar a la madre de Tut y resolver los secretos sobre la esposa de este faraón dorado y sobre Nefertiti», señaló Hawas, que tenía a su lado su típico sombrero de «cowboy».

Otras dos momias de recién nacidos fueron encontradas en la tumba de Tutankamón y las pruebas de ADN han mostrado que son hijas de este faraón, pero aún no se sabe quién fue su madre, otro misterio que intentarán desvelar los expertos en los próximos meses.

Sobre la misteriosa muerte temprana del faraón a los 19 años, Hawas aseguró que Tutankamón, cuya tumba fue descubierta en 1922 por el británico Howard Carter en Luxor, a unos 600 kilómetros al sur de El Cairo, no fue asesinado, tal y como suponían algunos arqueólogos.

Para Hawas, el joven faraón sufría de malaria, no podía caminar por problemas óseos y se cayó justo antes de morir. Causas que, según el arqueólogo, contribuyeron a su fallecimiento.

Ante los periodistas y las cámaras de televisión, Hawas enseñó cómo caminaba Tutankamón cojeando.

«Ahora revelamos al mundo desde aquí, El Cairo, cómo falleció Tutankamón», añadió Hawas.
El padre, la madre y la abuela del faraón niño Tutankamón, que hasta la fecha se desconocían, fueron presentados este miércoles en el Museo Egipcio de El Cairo, aunque la identidad de su madre sigue siendo un misterio.


El padre de Tutankamón, que reinó entre 1361 y 1352 a.C, fue Akenatón, su abuela fue la reina Tiye, esposa de Amenhotep III, y la madre no fue Nefertiti, tal y como se había especulado hasta ahora, anunció el arqueólogo egipcio Zahi Hawas.

Sentado frente a las momias de los tres miembros de la familia de Tutankamón, el experto explicó a decenas de periodistas congregados en el museo los resultados de los últimos análisis de ADN, desvelados ayer en un artículo de la revista científica JAMA.

«Es un gran descubrimiento identificar la momia de Akenatón, padre de Tutankamón, e hijo de Amenhotep III», señaló Hawas, mientras apuntaba hacia la momia que fue descubierta en la tumba KV55 en Luxor, cuya identidad estaba envuelta en el misterio hasta hoy.

Los análisis han mostrado que Akenatón no sufría deformaciones en el cuerpo y que no tenía rasgos andróginos, tal y como aparece en los dibujos de los templos antiguos.

«Fue un hombre normal y no fue homosexual, pero los pintores lo dibujaron así para representar la fertilidad, la vida y la religión, y alabar más a este rey», explicó Hawas.

La segunda momia identificada, que luce una larga cabellera de color castaño y fue descubierta en la tumba KV35, lleva el título de «la señora mayor» y es de la reina Tiye, esposa de Amenhotep III, y abuela de Tutankamón.

La tercera es de la madre del faraón joven, cuya identidad queda todavía por descubrir.

Hawas dijo que «la madre del rey Tutankamón es hija de Amenhotep III, y por eso no puede ser Nefertiti», aunque todavía no se conoce el nombre de esa momia.

Los análisis de ADN mostraron que Tutankamón tuvo que ser el descendiente de una de las cinco hijas que Amenhotep III tuvo con la reina Tiye, por lo que Nefertiti, que no era hija de Amenhotep, no pudo ser su progenitora.

«Esperamos que en los próximos seis meses podamos identificar a la madre de Tut y resolver los secretos sobre la esposa de este faraón dorado y sobre Nefertiti», señaló Hawas, que tenía a su lado su típico sombrero de «cowboy».

Otras dos momias de recién nacidos fueron encontradas en la tumba de Tutankamón y las pruebas de ADN han mostrado que son hijas de este faraón, pero aún no se sabe quién fue su madre, otro misterio que intentarán desvelar los expertos en los próximos meses.

Sobre la misteriosa muerte temprana del faraón a los 19 años, Hawas aseguró que Tutankamón, cuya tumba fue descubierta en 1922 por el británico Howard Carter en Luxor, a unos 600 kilómetros al sur de El Cairo, no fue asesinado, tal y como suponían algunos arqueólogos.

Para Hawas, el joven faraón sufría de malaria, no podía caminar por problemas óseos y se cayó justo antes de morir. Causas que, según el arqueólogo, contribuyeron a su fallecimiento.

Ante los periodistas y las cámaras de televisión, Hawas enseñó cómo caminaba Tutankamón cojeando.

«Ahora revelamos al mundo desde aquí, El Cairo, cómo falleció Tutankamón», añadió Hawas.

El experto en egiptología piensa que los casamientos entre los miembros de la misma familia, como entre los padres y sus hijos, y entre los hermanos, muy común entre los faraones, podrían ser las causas de estas enfermedades.

Los descubrimientos anunciados hoy en El Cairo echan luz sobre el misterioso período de Amarna, en el que vivieron Tutankamón y Akenatón, que se desarrolló durante la segunda mitad de la dinastía XVIII en Egipto.

«Este periodo es como una obra de teatro que no se sabe cuándo empieza y cuándo termina. Ahora conocemos el setenta por ciento del periodo de Amarna», comentó Hawas, contento por los nuevos hallazgos.


El experto en egiptología piensa que los casamientos entre los miembros de la misma familia, como entre los padres y sus hijos, y entre los hermanos, muy común entre los faraones, podrían ser las causas de estas enfermedades.

Los descubrimientos anunciados hoy en El Cairo echan luz sobre el misterioso período de Amarna, en el que vivieron Tutankamón y Akenatón, que se desarrolló durante la segunda mitad de la dinastía XVIII en Egipto.

«Este periodo es como una obra de teatro que no se sabe cuándo empieza y cuándo termina. Ahora conocemos el setenta por ciento del periodo de Amarna», comentó Hawas, contento por los nuevos hallazgos.
Fuente la Voz de Galicia

lunes, 22 de febrero de 2010

Abu Simbel, el milagro de la luz

Todos los 22 de febrero se produce el extraordinario fenómeno conocido como “Perpendicular del sol sobre Abu Simbel”.

Abu Simbel es un extraordinario templo construido siguiendo estrictamente el eje este - oeste de manera que el sol de las primeras horas atraviesa el corazón del templo durante 60 metros hasta alcanzar el santuario al amanecer, iluminando las estatuas de Amón, Ramsés II y Ra dos veces al año, el 22 de octubre y el 22 de febrero. Los rayos solares penetran por la entrada del templo e iluminan las tres imágenes puesto que la de Ptah permanece en la oscuridad o penumbra, efecto buscado expresamente ya que Ptah se asociaba a la oscuridad.

Conocido como 'El Templo de Riamsese-Meryamun', fue construido por Ramsés II e iniciado posiblemente a principios de su reinado. El templo se encontraba totalmente recubierto por la arena hasta el año 1813 cuando J.L. Burckhardt encontró el busto de uno de los colosos. En 1815 Belzoni, después de quitar gran cantidad de arena, descubrió la puerta de acceso. Entre 1964 y 1968 fue desmontado y trasladado de su emplazamiento original, unos 210 metros más allá del río y 65 metros más arriba, como consecuencia de las obras realizadas en la construcción de la gran presa de Asuán.

El templo se abre con un pórtico que conduce a un atrio y una terraza, donde se encuentra la impresionante fachada, excavada en la roca, de 35 metros de anchura por 30 metros de altura, en la que están los 4 famosos colosos sedentes de Ramsés II de unos 22 metros de altura. Estos colosos están acompañados de pequeñas figuras, colocadas entre las piernas, que representan a sus parientes. El templo se construyó aprovechando las cavidades existentes, ahora dedicadas a divinidades locales, y agrandando la planta para adaptarla a las nuevas necesidades. Sólo aparecen citas de Ramsés II, salvo un escrito de Siptah, alabando a los dioses, que se encuentra en la pared norte de la entrada.

Los colosos de la fachada representan a Ramsés II con el nemes, la doble corona de las dos Tierras, la barba postiza, símbolo del faraón en vida, el collar y un pectoral grabado con el nombre de coronación. Además lleva brazaletes, decorados con cartuchos. Los cuatro colosos fueron excavados en la roca y están realizados de manera muy cuidada. De ellos, tres se encuentran en muy buen estado, y del cuarto sólo queda en pie la parte inferior, hasta la cintura, mientras que parte de la cabeza y del pecho se encuentran esparcidos por el suelo. A cada lado, de cada uno de los cuatro colosos, están representados familiares directos del faraón.

En la parte derecha de la fachada se encuentra la llamada capilla septentrional, dedicada al culto al sol. Es un pequeño recinto a cielo abierto que contiene dos pedestales en los que se encontraban las imágenes de dioses que ahora se muestran en el Museo Egipcio de El Cairo y una representación de la barca solar con un sacrificio del faraón a Ra-Horajti.
En el lado izquierdo del templo, en su parte sur, se encuentra la capilla meridional excavada en la roca. Se trata de una pequeña capilla de 4.40 x 7.17 metros, con una altura de 3.92 metros consagrada a Thot.

Ya en el interior del templo se encuentra la gran sala hipóstila, de 18 metros de longitud y 16 de anchura cuyo techo está sostenido por 8 pilares osiríacos sobre los que se apoyan otros tantos colosos, 4 a cada lado que representan a Osiris con los rasgos de Ramsés II. Los de la izquierda llevan la corona del Alto Egipto y los de la derecha la corona Pschent (la doble corona símbolo de la unificación de las 2 Tierras). Cada uno de los colosos mide aproximadamente 10 metros de altura. El techo de la sala está decorado con pinturas que representan a la diosa Nejbet con las alas desplegadas y textos reales. La decoración de las paredes muestra, de izquierda a derecha desde la entrada: Inmolación de prisioneros y cortejo de príncipes, escenas de batallas en Siria, Libia y Nubia junto a ofrendas, presentación de prisioneros a Ra-Harmajis y Ramsés II divinizado, la batalla de Qadesh e inmolación de prisioneros y princesas con el sistro.

A la derecha de la sala hay 4 cámaras laterales que, con techos estrellados, contienen diferentes grabados. A dos de ellas se accede desde la sala hipóstila y a las otras 2 a través de un pasaje que se abre también en la sala. A la izquierda otra cámara conduce a otras 2 salas, empleadas como habitaciones auxiliares del templo, para guardar objetos y no fueron nunca terminadas
La segunda sala hipóstila tiene 4 pilares cuadrados con escenas del rey abrazado por diferentes divinidades. Esta cámara, de 11 metros de longitud y 7.70 de anchura conduce, a través de tres puertas, a la sala de ofrendas, de 3,30 metros de longitud decorada con escenas de ofrendas y adoración. Tras esta se encuentra el santuario al que se accede por otras tres puertas alineadas con las anteriores. La puerta central conduce al propio sancta sanctorum con 4 estatuas talladas en la roca que representan de izquierda a derecha a Ptah, Amón-Ra, Ramsés II divinizado y Ra-Horajti mientras que las 2 laterales dan acceso a 2 capillas.
varias fuentes

Efemérides - 22 de febrero

1512 - Fallece Américo Vespucio, en cuyo honor se nombró al recien descubierto continente, América.

1732. Nace George Washington, en Westmoreland, Virginia, EEUU
1810. nace Federico Chopin,  compositor polaco
1813. Las Cortes de Cádiz derogan la Inquisición.
1819. España es forzada por los EEUU a venderles Florida por 5 millones de dólares.
1857 - Nace Heinrich Rudolf Hertz, físico alemán, descubridor de las indas de radio.

1900. Nace Luís Buñuel en Calanda, Teruel, Aragón, España. Cineasta español.
1939. Muere Antonio Machado, poeta español
1949. Nace "Nikki" Lauda, piloto automovilístico
1987. Fallece el pintor Andy Warhol, máxima expresión del pop-art

viernes, 5 de febrero de 2010

Una niña enterrada viva en Turquía

Una niña de 16 años fue enterrada viva por sus familiares que desaprobaban sus posibles relaciones sentimentales con otros chicos del pueblo de Kahta, en la provincia sudoriental de Adiyaman, informa hoy la prensa turca.
Aunque los hechos no han sido conocidos hasta esta semana, el cuerpo de la niña fue encontrado el pasado diciembre, tras haber sido dada por desaparecida durante 40 días.
Los forenses dictaminaron que había sido enterrada viva y consciente ya que durante la autopsia no se descubrieron signos de violencia o envenenamiento, sino una gran cantidad de tierra en su estómago y pulmones.
El cuerpo pudo ser hallado gracias a las pistas de una persona anónima, posiblemente un miembro arrepentido de la familia o un vecino del pueblo.
El padre y el abuelo de la víctima han sido enviados a prisión preventiva en espera de juicio, ambos acusados de asesinato.
Según la prensa turca, el padre había dicho que la familia se sentía «infeliz» porque la niña tuviese amigos masculinos, lo que indica que se trataría de un nuevo caso de crimen de honor.
Estos crímenes, que se concentran en las zonas más retrasadas de Turquía y en los barrios más pobres de las grandes ciudades, se producen cuando el consejo familiar decide que un miembro del clan ha violado las normas tradicionales del «honor».
Habitualmente en estos casos se incita a los menores de la familia a cometer el asesinato ya que las penas de prisión son en este caso menores.
El Gobierno turco reformó en 2004 el código penal para eliminar una disposición que consideraba el «honor» como un atenuante en la violencia doméstica y, gracias a la presión de las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer, se han incrementado las penas en estos casos.
Sin embargo, según los cálculos de diversas ONG aún se producen en torno a 300 crímenes de honor al año en Turquía.
Fuente: La Voz de Galicia