viernes, 7 de mayo de 2010

El azul egipcio o azul pompeyano fue un pigmento que los antiguos egipcios y romanos utilizaron con frecuencia para decorar objetos y pinturas murales. Tras la caída del Imperio romano de Occidente (476 d. de C.) se dejó de sintetizar, pero ahora un equipo de científicos de la Universidad de Barcelona (UB) ha descubierto su presencia en el retablo de la iglesia románica de Sant Pere de Tarrasa (Barcelona), del siglo XII, lo que consideran sorprendente. Los resultados de la investigación acaban de publicarse en la revista Archaeometry .


Durante las obras de restauración del templo se realizó un estudio sistemático de los pigmentos del retablo y se comprobó que la mayoría eran bastante locales y pobres, con tierras, blancos de cal, negros de humo..., pero de forma inesperada apareció el azul egipcio. El investigador explica que el estudio químico y microscópico preliminar les hizo sospechar que las muestras eran de azul egipcio. Para confirmarlo, el equipo las analizó en un laboratorio del Reino Unido, donde aplicaron técnicas de difracción de rayos X con radiación sincrotrón, que aún no se aplican en España.

Los resultados confirmaron con toda seguridad que el pigmento es azul egipcio, quien descarta que pueda tratarse de otros pigmentos utilizados en murales románicos, como la azurita, el lapislázuli o la aerinita, «que además venían de tierras lejanas y eran difíciles de conseguir».

La hipótesis más probable, según el experto, es «que los constructores de la iglesia encontraran de forma casual una bola de azul egipcio de época romana y decidieran aplicarla a las pinturas del retablo de piedra».

1 comentario:

  1. Pasas por mi BLOG gracias:
    http://www.playshop1.blogspot.com/

    ResponderEliminar