jueves, 10 de junio de 2010

La cueva de Altamira

Por fin una buena noticia en la prensa, y es que el Patronato de Altamira ha acordado por unanimidad que la cueva, que permanecía cerrada al público desde septiembre de 2002, pueda ser visitada de nuevo a partir de finales de año.
Un grupo de trabajo, que se reunirán por primera vez el 11 de junio y que estará constituido por representantes de todos las instituciones y expertos que componen el Patronato de Altamira, decidirá cuántos visitantes pueden pasar a visitarla y si su presencia perjudica o no al estado de conservación de las pinturas.

He visitado la neocueva y el museo en varias ocasiones, y aunque me ha gustado muchísimo, no creo que nada se pueda igualar a la original. Ya me imagino que será una auténtica maravilla, y si ya me he emocionado viendo las pequeñas muestras de pinturas de otras cuevas cántabras, seguro que cuando pueda ver en vivo y en directo a la gran cierva o a los bisontes, se me saltarán las lágrimas de la emoción.

Un poquito de su historia:
La cueva de Altamira fue declarada en 1985 Patrimonio de la Humanidad y está considerada como la gran obra maestra del Arte Paleolítico, junto a la francesa de Lascaux.

La Cueva de Altamira es un hito cultural de la Historia de la Humanidad. Su descubrimiento 1879 por D. Marcelino Sanz Sautuola significó el descubrimiento del arte rupestre paleolítico, y de su manifestación más espectacular. En ella se conserva uno de los ciclos pictóricos más importantes de la Prehistoria. Pertenece a los períodos Magdaleniense y Solutrense, dentro del Paleolítico Superior. Su estilo artístico constituye la denominada escuela franco-cantábrica, caracterizada por el realismo de las figuras representadas.

La cueva de Altamira es relativamente pequeña: sólo tiene 270 metros de longitud. Presenta una estructura sencilla formada por una galería con escasas ramificaciones. Se definen tres zonas:
- La primera está formada por un vestíbulo amplio, iluminado por la luz natural y fue el lugar preferentemente habitado por generaciones desde comienzos del Paleolítico Superior.
-La segunda es la gran sala de policromos, apodada « Capilla Sixtina del Arte Cuaternario». En su techo se representan casi un centenar de animales y signos, destacando los 21 bisontes en distintas actitudes, acompañados de caballos, jabalís, y toros, efectuados con técnicas diversas ( grabado, silueteado, pintado, raspado y efectos de sombreado ) que dan como resultado una composición de gran movimiento y belleza, única en el arte paleolítico. Su realización data de hace 14.000 años. La pintura está hecha con ocre natural de color sangriento y el contorno de las figuras con líneas negras de carbón vegetal. Son admirables las posturas de los bisontes, encogidos, saltando o en pie, pruebas latentes del magistral expresionismo paleolítico. Destaca también la "Gran Cierva", la mayor figura pintada en la cueva, con 2,25 metros de longitud. La utilización del relieve del techo para expresar mayor realismo es una característica del pintor de Altamira.

_ La tercera es la zona más estrecha y baja de la cueva, a modo de corredor, se denomina "la cola". Es aquí donde se concentran una serie de signos negros, que se asemejan a techos de madera o a trampas de caza.

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