viernes, 27 de mayo de 2011

El mar, mi tierra y Yucatán


Islas Cies - Playa de Rodas

Aún es temprano para llegar a mi cita, así que he parado el coche en el paseo, frente al mar y la playa. He abierto todas las ventanillas para que entre la brisa marina y el sonido de las olas al romper sobre la arena. El sol brilla como nunca, lanzando destellos plateados sobre las ligeras ondas verdes que produce la brisa, inundando la atmósfera de un halo de quietud. Que relajante. Que bonito. ¿Hay algo que de más tranquilidad que escuchar los susurros del mar? No podría vivir sin el mar, es lo primero que veo cuando me levanto y lo último cuando me acuesto. Forma parte de mi vida. Forma parte de mi ser.  Miña terra galega, donde el cielo ya no es tan gris. Cuantos rincones, cuantas historias, cuantas leyendas, cuantas cosas por ver.

Isla Mujeres - Playa Norte
Sólo hay un lugar en el que he sentido esa paz y tranquilidad: Yucatán. Me enamoré de ella nada más bajar del avión. Nunca olvidaré el olor a flores que impregnaba todo el ambiente... y el calor sofocante y húmedo. Cuando decidí hacer el viaje mi intención era únicamente centrarme en los recintos arqueológicos, ya que esa es mi pasión y lo que me he dedicado a estudiar, pero cuando conocí sus gentes, sus pueblos, su gastronomía "auténtica" (y no la que nos llega aquí),  me cautivaron para siempre. Es un lugar mágico que te recibe con los brazos abiertos, colapsando tus sentidos con sus colores, olores, sabores y sonidos.
San Andrés de Teixido, Islas Cies, cañones del Sil, castros de Baroña o Santa Tecla, Dolmen de Dombate, catedral de Santiago de Compostela, monasterios de Caaveiro, Monfero, Armenteira...
Chitchen Itzá, Izamal, Mérida, Uxmal, Isla Mujeres, grutas y cenotes, Labná, Kabá, Dzibichaltún, Tulúm, Cobá, las esplendorosas haciendas...
En fin, hay tantos sitios mágicos que sería imposible nombarlos todos.

3 comentarios:

  1. No me gusta el mar ni me gusta viajar pero tu narración contiene un amor al mar que se contagia!
    Creo que debo ir a Yucatán que me queda cerca, y a tu tierra, que me queda un poco más lejos, je!

    Cordiales saludos!

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  2. La verdad es que el despertar frente al mar es algo atractivo para mi. No es que me guste o maraville el estar en él pero disfrutar de su paz, su belleza, su brisa y su color es un aliciente para mis ojos y todos mis demás sentidos.

    Un abrazo.

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  3. Hola Dáltanos, asi que no te gusta ni el mar ni viajar, vaya tu que vives en un pais extraordinario, con preciosas playas y mil sitios que visitar. Ay, si a mi me quedara más cerca...

    Kaas, para mi no hay nada mejor que tumbarme en la arena, al calorcito del sol, dejar que el mar moje mis pies y escuchar el sonido del mar... desde luego es un aliciento para todos los sentidos.

    Tulita, imposible publicar con mi perfil, error en página y listo...

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